
CONOCE AL EQUIPO
Detrás de Emociones al vuelo hay un equipo muy especial: personas unidas por su pasión por las aves rapaces, por cuidarlas y protegerlas, y aves que tienen su propia historia, su personalidad y una fuerza única para luchar y seguir adelante.
Porque detrás de cada experiencia hay muchas horas de trabajo, aprendizaje y dedicación, pero también hay miradas y vínculos inquebrantables.
Conoce a las personas y a las aves que forman parte de esta bonita familia.
FUNDADORES
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EQUIPO ALADO
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Rohan
Halcón Gerifalte x Peregrino
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Naru
Cárabo común

Grogu
Cárabo común
Vanesa de los Ríos
PASIÓN POR LA NATURALEZA
En ella destaca, por encima de todo, su dedicación, cariño y profundo respeto por cada ser vivo.
Certificada en Educación Ambiental, titulada en Salud Animal y especializada en legislación aplicada a las aves rapaces, lleva años dedicando su vida al conocimiento, cuidado, entrenamiento y bienestar de estas increíbles aves.
Cofundadora de Emociones al vuelo, ha convertido su pasión en un proyecto de vida en el que se unen educación, conservación, divulgación y bienestar animal.
Actualmente es directora, instructora y entrenadora de aves rapaces, además de encargarse del diseño y desarrollo de las experiencias, actividades y proyectos educativos de Emociones al vuelo.
Pero si algo define realmente su trabajo es su capacidad para acercar el mundo de las aves rapaces a las personas de una forma cercana, emocionante y diferente, consiguiendo que conocerlas sea una experiencia inolvidable.
Hoy puede decir que ha cumplido un sueño.


Jose Luis Martín
INSTINTO PURO
Su conexión con la naturaleza comenzó prácticamente desde que aprendió a caminar. Desde muy pequeño sintió una especial fascinación por los animales y descubrió que observarlos, comprenderlos y ganarse su confianza era algo que le salía de forma natural.
Aquella curiosidad de niño terminó convirtiéndose en una forma de vida.
Formado en zoología, investigación en el campo de la biología, etología y salud animal, ha dedicado años a ampliar sus conocimientos sobre comportamiento, manejo, entrenamiento y bienestar animal.
Cofundador de Emociones al vuelo, su capacidad de observación y su especial conexión con los animales se han convertido en una parte fundamental del proyecto.
Para él, entrenar no significa conseguir que un animal haga algo, sino aprender a entenderlo: observar sus señales, respetar sus tiempos y construir una relación basada en la confianza.
Actualmente es rehabilitador y entrenador de aves rapaces en Emociones al vuelo, donde realiza el cuidado diario de las aves.
Porque después de toda una vida rodeado de animales, él sigue haciendo exactamente lo mismo que hacía cuando era niño: observar, aprender y maravillarse con ellos cada día.
Arya
HEMBRA ALFA DEL EQUIPO
Águila de Harris Superior
Fue la primera en formar parte de nuestra familia y, sin saberlo, también nuestra inspiración.
Con ella vivimos nuestras primeras grandes aventuras, aprendimos, descubrimos y empezamos a imaginar que era posible crear algo tan bonito como este proyecto.
Criada por un águila imperial, heredó un carácter a la altura de su madre adoptiva.
Y quizá su nombre no pudo estar mejor elegido… porque, como la pequeña Stark , Arya nunca necesitó ser la más grande para dejar claro quién manda.


Tyrion
ESPÍRITU SALVAJE
Águila de Harris
Llegó a nosotros con siete años, después de haber pasado prácticamente un año entero sin volar en libertad.
Necesitaba recuperar su condición física, mejorar su alimentación y, sobre todo, volver a acostumbrarse al contacto y a la compañía.
Con una dieta adecuada y vitaminas, sus pálidas escamas recuperaron poco a poco su característico color naranja.
Y para trabajar su socialización encontramos un método bastante peculiar: se vio todas las temporadas de Juego de Tronos con nosotros, tranquilamente posado en el guante.
Hoy, aquel joven Harris es un ave completamente diferente, el acróbata del equipo… y probablemente uno de los mayores expertos en Poniente del mundo de las rapaces.
Winter
CARIÑOSO Y AMIGABLE
Águila de Harris
Winter llegó a nuestra familia con casi dos años, después de vivir con una familia que, por diferentes circunstancias, no podía continuar manteniéndole.
Sociable, cercano y especialmente cómodo rodeado de niños, pronto se convirtió en el compañero de aventuras ideal.
Y, por supuesto, cada vez que Winter viene volando hacia nosotros, es inevitable anunciarlo como merece:
“Winter is coming…”


Drakarys
CERCANO Y AMABLE
Búho real
(Bubo bubo)
Drakarys llegó a nuestra familia con apenas un mes de vida.
Un búho real imponente, fuerte y poderoso que, sin embargo, mostraba un carácter cercano y amable.
Es, oficialmente, el niño mimado de la familia.
Y no porque nosotros decidiéramos mimarle más que a los demás, sino porque ya se encargó él de dejar bastante claro que las caricias, los achuchones y toda muestra de cariño son más que bienvenidos.
Y parece que no somos los únicos que hemos caído rendidos a sus encantos: tanta gente se ha encariñado con él a lo largo de los años que casi podríamos decir que tiene su propio club de fans.
Con esos enormes ojos color fuego, Drakarys parecía el nombre perfecto.
Aunque nuestro “dragón” salió bastante más aficionado a los mimos que a quemar los Siete Reinos.
Sansa
VALIENTE Y AVENTURERA
Lechuza Común
(Tyto alba)
Llegó a nuestra familia con apenas unos días de vida.
Aún no tenía plumas cuando ya piaba para llamar nuestra atención y empezaba a dejarnos claro que iba a ser una lechuza muy especial.
Con ella hemos vivido momentos mágicos, divertidos y emocionantes, descubriendo hasta dónde pueden llegar la confianza y las ganas de aprender nuevos retos (cazando incluso señuelos artificiales, algo realmente excepcional en una lechuza).
Siempre dispuesta a participar en todo lo que le proponemos.
Sus primeros pasos en el entrenamiento tuvieron además una compañera muy especial: una niña de cuatro años.
Quizá por eso Sansa aprendió muy pronto que en esta familia hasta los más pequeños pueden convertirse en grandes compañeros de aventuras.
Toda una Lady. Aunque parece que esta prefirió cambiar Invernalia por volar a nuestro lado.


Valyria
MAJESTUOSA
Águila de cola roja
(Buteo jamaicensis)
Valyria llegó a nuestra familia con apenas dos meses de vida y no tardó demasiado en demostrar que había llegado dispuesta a hacerse notar.
Intensa, enérgica y con un carácter arrollador.
Con ella hemos compartido vuelos cargados de adrenalina, emociones y momentos difíciles de olvidar.
Una de sus grandes especialidades es la caza de señuelos al aire, donde puede desplegar toda esa intensidad en pleno vuelo.
Hasta su voz impone.
Cuando Valyria pía, podemos cerrar los ojos y sentir que estamos escuchando a las grandes águilas.
Y con semejante carácter, su nombre casi estaba escrito de antemano.
Fuerte, intensa y difícil de doblegar.
Como el mismísimo acero valyrio.
Ripley
RÁPIDA E INTRÉPIDA
Cernícalo vulgar
(Falco tinnunculus)
Ripley llegó a nuestra familia con una historia especialmente difícil.
Había sido capturada siendo aún un pollo y vendida ilegalmente.
Cuando llegó estaba deshidratada, muy asustada, cubierta de grasa de taller y con los extremos de dos dedos amputados.
Necesitaba cuidados, paciencia y, sobre todo, volver a sentirse segura.
Poco a poco fue dejando atrás aquel miedo y comenzó una nueva etapa rodeada de una familia dispuesta a caminar a su lado.
Después de todo lo que había conseguido superar, solo podía tener un nombre: Ripley.
Porque hay supervivientes que, por muchos monstruos que encuentren en el camino, siempre hayan la forma de seguir adelante.


Nymeria
LUCHADORA
Halcón peregrino x Halcón lanario
(Falco peregrinus x falco biarmicus)
Nymeria llegó a nuestra familia después de haber pasado por ocho hogares diferentes en apenas dos años.
Nunca había volado y llegó con un plumaje muy deteriorado, hasta el punto de no poder mudar sus plumas con normalidad y quedarse prácticamente desplumada cada año.
Las pruebas veterinarias revelaron una enfermedad congénita relacionada con su hibridación.
Comenzó entonces un largo camino de cuidados, rehabilitación y muchísimo trabajo para mantenerla fuerte mientras buscábamos una cura, a pesar de que aparentemente no tenía solución.
Y después de años de no tirar la toalla llegó aquello que parecía imposible: Nymeria se recuperó por completo y realizó su primer vuelo a los seis años.
Su historia terminó convirtiéndose en una gran inspiración.
Nos enseñó el valor de seguir intentándolo cuando nadie puede asegurarte que vaya a funcionar.
Quizá por eso su nombre siempre le perteneció.
Porque, como aquella loba huargo que un día tuvo una segunda oportunidad, Nymeria también la tuvo... junto a una gran familia.
Ártika
CON CARÁCTER
Búho nival
(Bubo scandiacus)
Ártika nació en un centro de cría destinada a vivir con alguien que nunca llegó.
Pasaron los meses y nadie quiso hacerse cargo de ella: consideraban que ya era demasiado mayor para conseguir una buena socialización y crear un vínculo cercano con las personas.
Nosotros decidimos intentarlo igualmente. Al fin y al cabo, siempre nos han gustado los retos.
Llegó con un carácter complicado, siempre a la defensiva y dispuesta a atacar.
Pero si algo nunca ha faltado en Emociones al vuelo es paciencia.
Con tiempo, respeto y muchísimo trabajo, aquella barrera empezó a desaparecer.
Se creó un vínculo tan especial con José, su cuidador y entrenador, que llegó incluso a permitirle darle besos y jugar con ella cogiéndole suavemente del pico.
Ártika nos enseñó algo: que nunca es demasiado tarde para construir confianza cuando estás dispuesto a respetar los tiempos del otro.
Aunque, tratándose de un búho nival con semejante carácter, quizá primero había que conseguir derretir un poquito el hielo.


Rohan
IMPLACABLE
Halcón gerifalte x halcón peregrino
(Falco rusticolus x falco peregrinus)
Rohan llegó a nuestra familia con menos de un año de vida.
Siendo todavía muy joven sufrió un accidente y se fracturó un ala, por lo que tuvo que ser operada de urgencia.
Después pasó por otro hogar antes de que nuestros caminos se cruzaran.
Al conocer su historia descubrimos que no había realizado la rehabilitación necesaria tras la operación, así que desde su llegada comenzamos a trabajar para intentar recuperar al máximo la funcionalidad de su ala, acompañando el proceso con varias sesiones de láser terapéutico.
Ahora nos encontramos en nueva etapa de paciencia, cuidados y mucho trabajo para una pequeña guerrera que todavía tiene alguna batalla que librar.
Gracias a su maravilloso carácter, siempre dispuesta a todo, lucharemos juntos para que algún día pueda volar.
Además, con un nombre como Rohan, rendirse nunca es una opción.
Naru
MISTERIOSA
Cárabo común
(Strix aluco)
Naru llegó a nuestra familia junto a su compañero Grogu. Ambos vivían en un centro de cría que, por varias circunstancias, tuvo que buscar un nuevo hogar para la pareja.
De los dos, Naru siempre fue la más desconfiada.
Ganarse su confianza requiere tiempo, respetar sus distancias y avanzar a su ritmo, celebrando cada pequeño paso que decide dar hacia sus cuidadores.
Porque con algunas aves los vínculos surgen enseguida y, con otras, hay que ganarse cada centímetro de confianza.
Y eso los hace todavía más especiales.
Su nombre esconde además una pequeña batalla perdida para nosotros:
aunque Naru es la protagonista de Prey, de la saga Predator, cada vez que preguntamos si alguien sabe de dónde viene su nombre, la respuesta suele ser la misma:
—¡De Naruto!
—No…
Al parecer, sobrevivir a un Predator era más fácil que conseguir que la gente pillara nuestra referencia.


Grogu
TÍMIDO
Cárabo común
(Strix aluco)
Grogu llegó a nuestra familia junto a Naru, después de que el centro de cría en el que vivían tuviera que buscar un nuevo hogar para la pareja.
Siempre ha sido el más tímido de la familia.
Al principio, solo quería buscar refugio: prefería mantenerse tranquilo, sentirse seguro y observar todo desde la discreción.
La confianza fue llegando poco a poco, a su ritmo y sin prisas.
Porque Grogu es así: tranquilo, dulce, respetuoso... él solo busca estar bien sin molestar absolutamente a nadie.
Vamos, que es imposible no cogerle cariño.
Pequeñito, tímido, adorable y con cierta tendencia a buscar un lugar seguro cuando el mundo se hace demasiado grande… No había un nombre mejor para él.
ESTE ES EL CAMINO.
Cersei
UNA REINA
Halcón sacre
(Falco cherrug)
Cersei llegó a nuestra familia siendo ya muy mayor.
Era un ave de recuperación y tenía cataratas en ambos ojos, lo que le impedía enfocar correctamente y hacía que volar resultara imposible para ella.
Pero decidimos intentarlo.
Durante mucho tiempo trabajamos con paciencia para que aprendiera a orientarse y, sobre todo, para construir algo imprescindible: confianza.
Y finalmente voló.
Cuando volaba, la llamábamos constantemente para que pudiera localizar nuestra posición a través de nuestra voz. Ella no siempre podía ver dónde estábamos, pero aprendió a confiar en que estaríamos allí para guiarla.
Es difícil explicar lo que significa que un animal deposite semejante confianza en ti: lanzarse al aire sin poder ver con claridad, sabiendo únicamente que al otro lado hay alguien indicándole el camino.
Y después de verla enfrentarse a sus propios límites, volver a extender sus alas y confiar en nosotros incluso cuando sus ojos no podían mostrarle el camino, tuvimos claro que habíamos escogido el mejor nombre para ella.
Porque para nosotros, siempre fue una reina.


Rhaegar
SALVAJE Y VELOZ
Azor ibérico
(Accipiter gentilis)
Rhaegar llegó a nuestras vidas con menos de un mes y no tardó demasiado en convertirse en mucho más que un compañero de vuelo.
Veloz, atrevido y con un puntito de macarra. Le encanta chulearse.
Caza señuelos al aire como un auténtico profesional, pasa volando a toda velocidad increíblemente cerca de las personas y parece disfrutar demostrando de lo que es capaz.
Pero quizá, lo más especial de Rhaegar aparece cuando jugamos con él. No solo participa en cada reto que le proponemos: muchas veces da la impresión de entender el juego y buscar su propia manera de hacerlo… incluso mejorando nuestra idea inicial.
Porque por encima de su velocidad, sus vuelos y toda esa chulería que desprende, Rhaegar es algo mucho más importante para nosotros: es nuestro amigo.
Un compañero de aventuras con el que hemos aprendido que jugar juntos puede convertirse en una forma increíble de entenderse.
Y claro… con semejante afición por dejar a todo el mundo boquiabierto mirando al cielo, solo podía llevar nombre de dragón.
Khaleesi
GRAN LUCHADORA
Búho nival
(Bubo scandiacus)
Khaleesi se unió a nuestra familia con apenas dos meses de vida y una dificultad que la acompañaba desde su nacimiento: sus alas no se habían osificado correctamente y una cirugía no ofrecía posibilidad de éxito.
Es posible que nunca pueda volar, pero eso no le impide tener una buena salud, disfrutar de la vida y demostrar cada día la enorme fortaleza que guarda dentro.
Con rehabilitación, paciencia y muchísimo cariño, cada pequeño avance es una gran victoria.
Porque nuestro objetivo nunca es exigirle que llegue más lejos, sino ofrecerle todas las oportunidades posibles mientras ella tenga ganas de seguir avanzando.
Ella es fuerte, maravillosa y toda una luchadora.
Y mientras ella quiera seguir intentándolo, nosotros estaremos a su lado.
Porque nuestra Khaleesi nunca ha necesitado dragones para demostrar de que puede con todo.












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