
Una iniciativa de Emociones al vuelo dedicada a la rehabilitación de aves rapaces
que necesitan una segunda oportunidad.
Cada ave es diferente. Cada historia también.
Pero todas tienen algo en común: ninguna puede ser liberada en la naturaleza.
Nuestro objetivo es brindarles un refugio seguro y un entorno adaptado a sus necesidades, donde recibirán atención veterinaria especializada y el cuidado necesario para mejorar su calidad de vida.
Y aquí es donde tú también puedes formar parte de su historia.
¿POR QUÉ EXISTE
PROYECTO NYMERIA?
Porque antes de existir este proyecto, existió una rapaz que nos demostró que era necesario crearlo: Nymeria.
Ella nos enseñó que, incluso cuando todo parece perdido y el viento sopla en contra, siempre merece la pena seguir intentándolo.
Su historia fue el origen de este proyecto y el motivo por el que hoy seguimos luchando por otras aves como ella.
Nymeria terminó cambiando su vida... y también la nuestra.
Más abajo podrás leer su historia y entenderás porqué nos inspiró.

Imagen de Nymeria año 2021.
¿POR QUÉ NECESITAMOS TU AYUDA?

Durante más de diez años, Proyecto Nymeria ha sido posible gracias a las actividades, cursos de formación y colaboraciones que realizamos desde Emociones al Vuelo.
Ese apoyo nos ha permitido cuidar de las aves, ofrecerles atención veterinaria, alimentación y todo lo necesario para que disfruten de la mejor calidad de vida posible.
Sin embargo, cada año son más las aves que llegan a nosotros necesitando un entorno seguro y ayuda especializada.
Y nuestro compromiso siempre ha sido el mismo:
ofrecer a cada una de ellas el tiempo, los cuidados y la dedicación que merece.
Queremos que este importante proyecto siga creciendo y poder ayudar a muchas más aves en el futuro.
Tu ayuda nos permitirá seguir acogiendo nuevos casos y continuar haciendo aquello hemos hecho hasta ahora: ofrecer una segunda oportunidad a las aves que más lo necesitan.
Imagen de Sonic, halcón geriátrico con artrosis en un ala.
¿CÓMO PUEDES AYUDARNOS?
De momento, la alimentación de las aves es el único aspecto para el que solicitamos apoyo.
¿CÓMO FUNCIONA?
Nosotros no recibimos el dinero.
Todas las aportaciones se realizan directamente a la tienda colaboradora y especializada donde adquirimos la alimentación de las aves, que actúa como intermediaria y se encarga de suministrarnos esa alimentación.
De esta forma, tienes la tranquilidad de saber que tu aportación se convierte directamente en comida para ellas.
El resto de gastos:
- nuevas instalaciones
- atención veterinaria
- mantenimiento
- profesionales
- material
se financian gracias a las actividades educativas que realizamos, los cursos de formación y las distintas colaboraciones y contrataciones.
De esta forma, las aportaciones pueden destinarse íntegramente a garantizar la alimentación de las aves.

Imagen de Cersei, halcón geriátrico con cataratas en ambos ojos.
QUIERO FORMAR PARTE DEL PROYECTO NYMERIA
AYUDA
PUNTUAL
Cuando quieras, puedes comprar alimentación para las aves realizando una aportación.
AYUDA
MENSUAL
Si prefieres ayudarnos de forma continuada, puedes elegir la cantidad que deseas destinar cada mes.
AYUDA
ANUAL
También puedes elegir una cantidad anual
y recibir un recordatorio una vez al año.
APORTACIÓN
MÍNIMA
Con el fin de no ocasionar al centro colaborador una carga administrativa con numerosos pagos de pequeño importe, hemos establecido una aportación mínima de 10 €, independientemente de la modalidad elegida
(puntual, mensual o anual).

NUESTRA FORMA DE AGRADECER VUESTRA AYUDA
Sería imposible devolver todo lo que significa para nosotros vuestra ayuda.
Pero sí queremos que todas las personas que decidís apoyar este bonito proyecto caminéis a nuestro lado.
Por eso, recibiréis periódicamente:
- noticias del centro y las aves
- vídeos exclusivos de las aves de rehabilitación
- suscripción a nuestra revista trimestral
Y como novedad, una invitación para el encuentro anual de Proyecto Nymeria, donde no sólo conoceréis a algunas de las aves de rehabilitación que os presentaremos en el contenido que os iremos eviando. También compartiremos los avances de ese último año y los objetivos marcados para el siguiente.
LA HISTORIA DE NYMERIA
Nymeria nació en cautividad y durante sus dos primeros años de vida fue vendida y revendida ocho veces.
Pasó parte de ese tiempo atada a una borriqueta con una cuerda que no llegaba al suelo, lo que hizo que aprendiera que si la comida se caía al suelo, no podría alcanzarla.
Esto se convirtió en una manía tuvimos que quitarle poco a poco, pues nunca iba a por la comida que se le caía, incluso estando totalmente suelta.
Cuando llegó con nosotros descubrimos que seguía conservando el plumaje del primer año. Se había saltado su primera muda.
Con vitaminas y una buena alimentación, comenzó a mudar el plumaje por fin, y se descubrió que el problema era más grave de lo que parecía.
Su cuerpo era incapaz de realizar la muda correctamente.
Cada nueva pluma que intentaba salir, se secaba y se caía, llegando a quedarse prácticamente desplumada.
Empezamos entonces un largo camino buscando ayuda y respuestas.
Trasladamos el caso incluso a Estados Unidos.
Pero todos nuestros intentos eran en vano.
Año tras año, Nymeria lo volvía a intentar sin suerte, mientras la recomendación del resto de profesionales era que la sacrificáramos, ya que posiblemente no tenía solución al sospechar que podía tratarse de un problema congénito debido a su hibridaje por inseminación artificial.
Pero Nymeria no se rendía.
A pesar de su problema, salía a jugar con nosotros cada día, seguía comiendo y respondía con energía a todos los ejercicios de rehabilitación que realizábamos con ella a diario para fortalecer sus alas ya que no podía volar.
Decidimos que, mientras ella tuviera ganas de vivir, nosotros haríamos todo lo posible para que pudiera hacerlo con la mayor calidad de vida posible
Así que pasábamos horas sin tirar la toalla junto a una de las aves más nobles que habíamos conocido nunca.

Cuatro años después, desesperados y agotadas casi todas las opciones, decidimos hacerle una analítica y pedimos que crearan unas vitaminas específicas y potenciadas para intentar que su organismo reaccionara.
Y en su siguiente cambio de plumaje, pasó algo diferente.
Comenzaron a salir todas las plumas, cuarteadas, débiles, pálidas,... Pero no se cayó ninguna.
¡Estábamos emocionados!
Aún así, aquel plumaje no le permitía volar. Pero ya era un gran paso.
Al año siguiente, volvió a suceder algo similar.
Pero esta vez, ocurrió algo distinto. Las dos plumas del extremo de cada ala salieron totalmente albinas.
Y al año siguiente, en el siguiente cambio de plumaje...
¡comenzaron a salir todas las plumas perfectas, bonitas, fuertes y brillantes!
¡PARECÍA OTRA!
No nos lo podíamos creer.
Pero lo más curioso es que siguió conservando el color blanco en las plumas de los extremos.
Y entonces, en medio de su entrenamiento habitual sucedió algo que jamás olvidaremos:
Nymeria saltó como siempre hacia nuestro guante, a un metro de distancia, y de repente... ¡subió hacia arriba y comenzó a dar vueltas y girar volando a una gran altura!
¡ERA LA PRIMERA VEZ QUE VOLABA!
Llevábamos tantos años esperando ese momento que, cuando por fin ocurrió, las lágrimas apenas nos dejaron verlo.
¡Estaba volando completamente libre por primera vez en su vida!
Al no estar acostumbrada, se cansó rápido y volvió con nosotros.
Ese vuelo duró apenas un minuto.
Pero para ella... significó siete años de espera.
Ese día, decidimos que nuestro proyecto de rehabilitación de aves rapaces se llamaría Proyecto Nymeria, en honor al ave más fuerte y luchadora que hemos conocido.
Y esas plumas blancas... siempre serán el símbolo de que nunca hay que rendirse.


